

Datos del informe de labores 2024 del Poder Judicial de la Federación revelan que, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024, se tramitaron mil seis quejas y denuncias contra personal jurisdiccional. De ese total, 817 fueron desechadas y 36 declaradas incompetentes. La tendencia apunta a una inhibición sistemática en la apertura de investigaciones por responsabilidades administrativas.
Para quienes litigan o acuden a los tribunales, esto significa que los mecanismos de control disciplinario interno presentan una efectividad muy reducida. Conocer estas cifras es indispensable para evaluar las vías reales de exigencia de responsabilidad a servidores públicos del Poder Judicial.
La sesión completa del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación del 21 de abril de 2026 está disponible en nuestro canal de YouTube.
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¿Qué es una queja o denuncia administrativa contra un juzgador federal?
Es la vía por la cual una parte, su abogado o cualquier persona hace del conocimiento de las autoridades de control interno del Poder Judicial de la Federación una conducta irregular atribuida a un juez, magistrado o personal jurisdiccional.
Es importante no confundirla con un recurso procesal. La queja administrativa no revisa el sentido de una sentencia o acuerdo; solo analiza la conducta del servidor público (retrasos injustificados, faltas de trato, irregularidades en el manejo del expediente, entre otras).
Qué distingue "desechada" de "declarada incompetente"
Que una queja sea desechada normalmente significa que no se admitió a trámite porque no reunió los requisitos formales o no describió una conducta sancionable con elementos concretos.
Que se declare incompetencia, en cambio, implica que la autoridad que la recibió determinó que no le correspondía resolverla y que debía dirigirse a otra instancia. Son dos resultados distintos, aunque ambos cierran el asunto sin una investigación de fondo.
Aplicación práctica para la persona afectada
Antes de presentar una queja, conviene identificar si la inconformidad es sobre la conducta del juzgador o sobre el contenido de su resolución. Si es lo segundo, el camino correcto son los recursos procesales (apelación, amparo), no una denuncia administrativa.
La queja y el recurso procesal corren por separado: presentar una no suspende ni sustituye el plazo para impugnar la resolución de fondo. Dejar pasar ese plazo en espera del resultado de la queja puede costar el derecho a inconformarse por la vía adecuada.
Dado que, según los datos citados, la mayoría de las quejas no llega a analizarse a fondo, documentar hechos concretos —fechas, acuerdos, actuaciones— y señalar con precisión al servidor público responsable resulta clave para que el asunto al menos sea admitido a trámite.
Errores comunes a evitar
- Usar la queja administrativa para intentar revertir una sentencia o acuerdo desfavorable.
- Narrar la inconformidad en términos generales, sin señalar conductas y hechos concretos atribuibles a una persona identificada.
- Suspender o descuidar el plazo para impugnar la resolución de fondo mientras se espera respuesta a la queja.
- Asumir que la sola presentación de la queja detiene el trámite del expediente principal.
- Presentar la queja ante una autoridad que no es la competente, lo que puede derivar en que se declare incompetencia y se pierda tiempo.
Cómo leer cifras como las reportadas
Un porcentaje alto de quejas desechadas puede reflejar dos cosas distintas: que muchas denuncias se presentan sin sustento suficiente, o que el filtro de admisión es particularmente estricto. Para quien evalúa si vale la pena acudir a esta vía, conviene tener presente ambas posibilidades antes de descartarla.
Preguntas frecuentes
Si presento una queja contra un juez, ¿se cambia la sentencia que me pareció injusta?
No. La queja administrativa revisa la conducta del juzgador, no el contenido de sus resoluciones. Para inconformarse con una sentencia existen los recursos procesales correspondientes (apelación, amparo), que son trámites distintos e independientes del control disciplinario interno.
¿Qué quiere decir que 817 quejas fueron "desechadas"?
Con base en los datos citados, significa que ese número de denuncias no llegó a analizarse a fondo: fueron rechazadas en una etapa inicial, sin que se investigara la conducta señalada. El artículo advierte que esto apunta a una inhibición sistemática para abrir investigaciones.
Si la mayoría de las quejas se desecha, ¿vale la pena presentar una?
El dato mostrado (8 de cada 10) indica que la probabilidad de que una queja avance es baja, pero no que sea inútil en todos los casos. Documentar bien los hechos y la conducta específica del servidor público puede incidir en el resultado.
¿A quién le sirve conocer estas cifras?
Según el artículo, principalmente a quienes litigan o acuden a tribunales federales, pues les permite evaluar de forma realista qué tan efectivas son, en la práctica, las vías internas para exigir responsabilidad a jueces y magistrados.
¿Qué significa que 36 quejas fueran declaradas "incompetentes"?
Conforme al dato reportado, significa que el órgano que las recibió determinó que no le correspondía resolverlas, por lo que debieron dirigirse a otra autoridad. Es distinto de "desechada", que implica que el asunto ni siquiera se admitió a trámite.