2026-02-02T23:02:07.000Z

Un agente aduanal tramitó 41 importaciones de "saborizante para pan", aplicando IVA al 0% (como alimento). La autoridad aduanera hizo un análisis químico y determinó que era "aditivo alimenticio", que paga IVA al 16%. Por esta omisión de $4,175,064 pesos, le cancelaron su patente (licencia para trabajar). El agente demandó alegando que a simple vista era imposible saber si era alimento o aditivo, y que la propia autoridad necesitó análisis de laboratorio. El Tribunal le dio la razón: si ni la autoridad pudo saberlo sin laboratorio, tampoco el agente. Resultado: se anula la cancelación, el agente conserva su patente y no es responsable del impuesto omitido.
Artículo Anterior Artículo Siguiente