
Una clínica privada presentó sus declaraciones de IVA usando un "estímulo fiscal por gasolinas de zona fronteriza" para pagar sus impuestos. La autoridad fiscal (SAT) le bloqueó sus sellos digitales (no pudo emitir facturas) argumentando que no tenía derecho a ese estímulo. Antes, ya habían hecho DOS auditorías sobre el mismo período (2020), declaradas nulas por el tribunal porque las autoridades estatales que hicieron las visitas no justificaron su competencia legal. El SAT insistió en sancionar al hospital basándose en esas mismas auditorías anuladas. El Tribunal Federal declaró ilegal el bloqueo porque no puedes castigar a alguien con base en actos que un juez ya anuló. La lección práctica: reactivar los sellos digitales del hospital inmediatamente, porque la autoridad no puede inventar nuevas sanciones usando expedientes ya muertos legalmente.